La retención en la fuente no es un impuesto adicional — es un mecanismo de recaudo anticipado del impuesto de renta. El empleador descuenta un porcentaje del salario mensual y lo consigna directamente a la DIAN, a cuenta del impuesto de renta que el trabajador liquidará (o no) al final del año.
Paso 1: depurar la base gravable
Antes de aplicar cualquier tabla, se restan del salario bruto los aportes obligatorios de salud y pensión (8% en conjunto). El resultado es la base gravable, y es sobre ese valor —no sobre el salario bruto— que se aplica la tabla de retención.
Paso 2: aplicar la tabla progresiva (Art. 383 ET)
La tabla tiene 7 rangos expresados en UVT, con una tarifa marginal para cada uno — es decir, cada tramo del ingreso paga solo la tarifa de su propio rango, no la tarifa más alta sobre todo el valor:
- 0 a 87 UVT: 0%
- 87 a 145 UVT: 19%
- 145 a 335 UVT: 28%
- 335 a 640 UVT: 33%
- 640 a 945 UVT: 35%
- 945 a 2.300 UVT: 37%
- Más de 2.300 UVT: 39%
¿87 UVT o 95 UVT? Las dos cifras que circulan
Es común encontrar fuentes que hablan de un tope "no sujeto a retención" de 95 UVT del salario, y otras que citan 87 UVT. No son cifras contradictorias: son el mismo punto de corte medido en dos momentos distintos. 87 UVT es el límite del primer rango sobre la base gravable ya depurada (después de restar el 8% de aportes); 95 UVT es, aproximadamente, el equivalente de ese mismo punto medido sobre el salario bruto, antes de restar nada. Por eso nuestra calculadora resta primero los aportes y aplica la tabla sobre la base real, en vez de usar el atajo del salario bruto.
Un ejemplo simplificado
Un salario mensual, ya depurado, que caiga en el segundo rango (entre 87 y 145 UVT) solo paga el 19% sobre la porción que exceda las 87 UVT — no sobre el total. Es exactamente el mismo cálculo por tramos que usa el impuesto de renta de personas naturales.
Este es un cálculo simplificado: no incluye deducciones adicionales como personas a cargo, medicina prepagada o aportes voluntarios a pensión, que pueden reducir la base gravable en casos particulares. Para el cálculo exacto de la nómina de su empresa, lo mejor es confirmarlo con un contador.