El IVA (Impuesto al Valor Agregado) es un impuesto indirecto: lo paga el consumidor final al comprar un bien o servicio gravado, pero quien lo recauda y lo declara ante la DIAN es el vendedor o prestador del servicio (el "responsable de IVA").
Las tres tarifas vigentes
- 19% — tarifa general. Aplica a la gran mayoría de bienes y servicios que no tienen una tarifa especial asignada.
- 5% — tarifa reducida. Aplica a una lista específica de bienes y servicios definida por el Estatuto Tributario.
- 0% — excluidos y exentos. No generan IVA al momento de la venta, aunque con una diferencia técnica importante (ver abajo).
Excluido no es lo mismo que exento
Aunque en ambos casos el comprador final no paga IVA, la diferencia importa para el negocio que vende:
- Un bien o servicio excluido no genera IVA, y quien lo vende no puede descontar el IVA que pagó en sus insumos o compras relacionadas.
- Un bien o servicio exento tiene tarifa 0%, pero quien lo vende sí tiene derecho a descontar el IVA pagado en sus insumos — es el caso, por ejemplo, de las exportaciones.
¿Quién debe cobrar IVA?
No todos los negocios están obligados a cobrar IVA — depende de la actividad económica y de si se supera o no ciertos topes definidos por la ley para ser "responsable de IVA". Determinar si su actividad específica está gravada, excluida o exenta, y si usted debe registrarse como responsable, es justamente el tipo de análisis que conviene resolver con un contador antes de facturar.
Un ejemplo de cálculo
Para agregar el IVA general a un valor base de $1.000.000:
$1.000.000 × 19% = $190.000 de IVA → total con IVA: $1.190.000
Para el cálculo inverso (saber cuánto IVA va incluido en un precio final), o para probar con la tarifa reducida, puede usar nuestra calculadora de IVA.